Noventa minutos. Es lo que tarda en jugarse el partido entre Grecia y Corea del Sur, y como él va a estar absorto mirándolo, es también el tiempo justo para meterse en la cocina a preparar ese elixir que resucite la pasión después de verlo saltar como un chimpancé sobreexcitado.
De hecho, por medio de un plato de comida se puede conseguir que mantenga la excitación, pero la redirija... a nosotras, preferentemente. Por eso, estas son las mejores recetas afrodisíacas, especiales para convertir al hincha otra vez en hombre.
Nada como el sosiego del estómago lleno para ponerle el corazón contento y recuperar su atención después de estar escuchándolo durante hora y media hablar como DT, putear como descerebrado y mecerse y agitarse como en un trance hipnótico.
Mariscos, chocolate, y algún que otro ingrediente exótico para coronar la tarde futbolera. La mesa está servida.
De hecho, por medio de un plato de comida se puede conseguir que mantenga la excitación, pero la redirija... a nosotras, preferentemente. Por eso, estas son las mejores recetas afrodisíacas, especiales para convertir al hincha otra vez en hombre.
Nada como el sosiego del estómago lleno para ponerle el corazón contento y recuperar su atención después de estar escuchándolo durante hora y media hablar como DT, putear como descerebrado y mecerse y agitarse como en un trance hipnótico.
Mariscos, chocolate, y algún que otro ingrediente exótico para coronar la tarde futbolera. La mesa está servida.
